Victoria in extremis del Real Madrid ante el Getafe
Minuto 87. Parte de los aficionados presentes en el Bernabeú comenzaban a abandonar sus asientos ante el lanzamiento de penalty que se disponía a lanzar Casquero y que con toda probabilidad colocaría el dos a tres en el marcador. Mientras algunos decían adiós a la liga, aparecía Iker Casillas. No le gusta que le llamen El Santo, pero lo de hoy es casi un milagro. Mérito de Casillas, o demérito de Casquero, que quizá pecó, por seguir con la terminología religiosa, de pardillo. El colofón llegó de las botas de Higuaín.
Todo lo que necesitas saber sobre la memoria muscular
Entrenamiento HIIT: 5 ejercicios para hacer en casa
Combinar entrenamiento en casa y al aire libre