La duda lleva décadas dando vueltas en vestuarios y grupos de running: ¿estiro antes, después, o mejor no estiro? La respuesta corta, según la evidencia actualizada, es que depende del tipo de estiramiento y del momento. Y no, no vas a evitar todas las lesiones por estirar cinco minutos antes de correr.
Te dejas el pulsómetro en casa, sales a correr y piensas: "vaya, hoy toca ir a ciegas". No exactamente. Llevas décadas usando el mejor sensor disponible: tu propio cuerpo. El RPE (Rating of Perceived Exertion) es una forma validada de cuantificar cuánto te está costando un esfuerzo, sin cables ni watts.