La duda lleva décadas dando vueltas en vestuarios y grupos de running: ¿estiro antes, después, o mejor no estiro? La respuesta corta, según la evidencia actualizada, es que depende del tipo de estiramiento y del momento. Y no, no vas a evitar todas las lesiones por estirar cinco minutos antes de correr.
Cuando se piensa en la recuperación de un deportista, lo primero que suele venir a la cabeza son los músculos, las articulaciones o el descanso. Sin embargo, hay un sistema que trabaja de forma silenciosa durante cada sesión de entrenamiento y que rara vez recibe la atención que merece: el sistema urinario. Mantener el bienestar urinario es, en realidad, una parte más de la rutina de cuidado corporal de cualquier persona activa, especialmente cuando el volumen de entrenamiento y la sudoración son altos.
Llegas al kilómetro 25 de tu primer maratón y no sabes si beber en el próximo avituallamiento o saltártelo. Has oído que pasarse es tan malo como quedarse corto. Y es verdad: la hiponatremia por exceso de agua ha matado a más corredores populares en las últimas dos décadas que la deshidratación severa.
Entras a una tienda de nutrición deportiva y ves 400 botes. Proteínas, aminoácidos, quemagrasas, "activadores hormonales", multivitamínicos con 27 ingredientes. La sensación es que necesitas media estantería para rendir. La realidad es otra: la lista de suplementos con evidencia sólida cabe en dos dedos de una mano.