Llevas semanas notando un dolor punzante en la parte externa de la rodilla justo cuando llevas 15-20 minutos corriendo. Al parar, se calma. Al día siguiente, vuelve. Es uno de los escenarios más típicos en consulta de fisioterapia deportiva, y probablemente estés ante lo que se conoce como rodilla del corredor.
Llevas tres semanas subiendo kilómetros y notas un dolor sordo en el borde interno de la tibia. Al principio se iba al calentar. Ahora aparece antes, dura más y no te deja disfrutar de la tirada larga. Bienvenido al club de la periostitis tibial, una de las lesiones más frecuentes en corredores populares.