El Barça se reencontró en Glasgow

Por fin se vio el Barcelona que todos conocíamos. El que salía a por los partidos desde el principio, el que mandaba sobre el terreno de juego y hacía bailar al rival a su ritmo.
No lo tuvo fácil. El Celtic impulsado por la fuerza invisible de su afición, celebraba un gol cada vez que se acercaba a la puerta de Valdés. Primero fue Vennegoor of Hesselink el que adelantó a los católicos. Enseguida Messi dijo que no, que este era otro Barça y que sentenciarían la eliminatoria hoy mismo. Los verdiblancos no estaban por la labor y Robson puso el 2-1 antes del descanso. La determinación del Barça a prueba.
Estaba decidido, era el día del resurgir blaugrana, el Barcelona impostor sería expulsado, ¿para siempre?, del vestuario azulgrana. Así fue, el exorcismo funcionó y los culés se lanzaron al asedio de la puerta de Boruc. Henry volvió a ser él y empató en el 52. Ya no había vuelta atrás y Messi espantó todos los fantasmas con un nuevo gol marca de la casa en el 78. Hecho. El Celtic Park ha sido el escenario escogido por el Barça para volver a su esencia, incluso Ronaldinho ha dado muestras de que en su cuerpo ya estaba el Ronaldinho de antes.
El otro equipo español, el Sevilla, salió herido del infierno turco. Perdió por 3-2 ante los hombres de Zico y Roberto Carlos. Los sevillanos salieron a jugar al ataque conscientes de la importancia de marcar en campo contrario. El partido fue un continuo intercambio de golpes, siendo el Fenerbahce el último en golpear.
A un golpe de los turcos respondía enseguida el Sevilla. Kezman dio en el 15, Edu (p.p.) empató en el 22, Lugano volvió a adelantar a los locales en el 55, Escudé se la devolvió diez después, finalmente Senturk en el 86 dejó sin reacción a un noqueado Sevilla. Seguro que dentro de 15 días Nervión será otro infierno que llevará en volandas a los hispalenses.
Los dos equipos españoles han protagonizado los mejores partidos de la jornada. Resueltos con suerte dispar, pero han demostrado los dos que querían ganar, sin especulaciones baratas.

